SE APAGÓ LA RISA


 

Hoy, se apagó la risa, el humorista Marcos Mundstock, uno de los más brillantes de su generación, murió a los 77 años, en su casa de Buenos Aires.

“Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, nuestro compañero y amigo finalmente partió”, dice el comunicado oficial difundido por Les Luthiers.

Su voz de bajo fue marca registrada del grupo con el cual dejó una huella imborrable. Mundstock actuó en cine y en televisión, pero en ningún otro lugar fue más feliz que en el escenario que compartió con sus compinches de toda la vida.

En más de cincuenta años de profesión, forjó una relación de amistad y respeto mutuo con otros genios del humor como Quino, Roberto Fontanarrosa y Alejandro Dolina, todos exponentes de un humor gracioso e inteligente.

"A mí me gusta el humor por el ingenio, no necesito que sea muy intelectual. Entonces, me gusta el humor del tipo que sale y dice 'mirá lo que digo'. En cambio, no me gusta el tipo que dice 'mirá lo que me atrevo a decir' y se pone impertinente. Ese humor no me mueve un pelo, entre otras cosas porque soy calvo”. Mundstock también expresaba su límite, jamás hacer humor “sobre el dolor ajeno”.